¿Sabías que hay trucos caseros imprescindibles para que tu piel esté mejor y más radiante sin un gran esfuerzo?

Con tanta cosmética moderna, algunas veces nos cuesta creer que existan trucos sencillos que podrían multiplicar el efecto de esos productos haciendo que el resultado sea visiblemente mejor.

El rostro es nuestra tarjeta de presentación. Cuidar nuestra piel y tratarla con cariño debería ser una de nuestras prioridades.

Aquí van algunas técnicas probadas por mí misma y que puedo asegurar que funcionan:

                 Cubitos de hielo de infusión de camomila.

Hielo de camomila

Todas sabemos que el hielo o el frío sobre la piel son impresionantemente favorecedores. Y también sabemos que los efectos de la camomila son igual de increíbles. Ahora imaginaos la mezcla de las dos.

El hielo mejora la circulación dando un color más saludable y luminoso, en la zona de los ojos ayuda a mejorar la ojera y la hinchazón, y también tiene un efecto tensor sobre rostro y cuello.

La camomila también ayuda para la hinchazón mañanera y también es mano de santo para las afecciones de ojos (irritación, infección, inflamación, cansancio, etc.), controla la secreción seborreica, antiinflamatoria, es ideal para el tratamiento del acné, etc.

La camomila se encuentra en cualquier herbolario. Haz una infusión y después reparte la cantidad preparada en forma de cubitos de hielo. A partir de ahí, lo puedes utilizar todas las mañanas. Te aseguro que a la semana veras la diferencia en tu rostro.

Cómo utilizarlo: Todas las mañanas después de tu ritual de limpieza, pasa el cubito de hielo por todo el rostro insistiendo en la zona de los ojos, mejillas, cuello y escote.
Yo personalmente dejo que la piel se seque a su ritmo sin arrastrar el agua de la piel. Me da la sensación que así tiene más efecto. Pero si no tienes tiempo para esperar, seca la piel con un algodón con pequeños toquecitos sobre la piel sin arrastrar. Y después aplica tu crema habitual.

Truco: si aplicas las ampollas Martiderm de Proteoglicanos (producto sobre el que hablamos en un artículo anterior), los pasos serían: hielo, ampolla y después crema.
El resultado es ideal.

              Betadine.

Betadine

¿Tienes un granito y no te puedes resistir a estrujarlo?
¡No! No le des ese gusto porque lo único que vas a conseguir es inflamación, una herida y un nuevo grano dentro de nada al lado.
Mejor liquídalo con betadine. Empapa un bastoncillo con algodón en betadine y haz un círculo alrededor del grano, pero sin aplicarlo encima.
Lo que conseguimos con esto es secar la raíz del grano desde dentro. Si lo aplicamos encima, solo secamos la parte inflamada, pero la raíz seguirá ahí.

            Tu cepillo de dientes y tu crema de ojos.

Cepillo y crema de ojos

¿Sequedad de labios y mucha pereza para utilizar protectores labiales? Tómate como norma el siguiente truco: cada noche después de lavarte los dientes, pasa el cepillo durante un rato por los labios. Y después, con la misma crema que tienes para la zona de los ojos, aplica una pequeña cantidad en los labios.

¿Qué conseguimos con esto? El cepillo hace la función de exfoliante, y por el masaje también se acelera la circulación sanguínea.
Es bien conocido que la crema de ojos es un producto muy hidratante y además es específica para zonas delicadas. Como resultado, obtendrás labios más suaves, carnosos y con un color rosado natural.

             Harina de maíz.

Harina de maiz

Un sustitutivo natural a los exfoliantes comerciales es la harina de maíz.
Un truco casero o más bien un truco para los que les gusta la cosmética natural es éste:
Puede utilizarse para exfoliar tanto la cara como todo el cuerpo.
Arrastrar las células muertas y dejar la piel más suave y liberada de impurezas está bien, aunque también hay que decir que hay que tener mucho cuidado a la hora de utilizarlo. La harina tiene un grano más duro que un exfoliante comercial. En pieles sensibles, finas o propensas a reacciones hay que tener cuidado. La piel del escote también es una piel muy sensible.