Trabajo profundo, seguro y sostenido por mi y por el campo, donde trabajamos directamente con la información que cada persona emite y recibe en este momento. No abordamos solo lo que supuestamente pasa, sino desde qué lugar del campo está pasando. Vamos al foco, donde se creó el bloqueo. Y vamos al bloqueo real.
La dinámica es comparable a las constelaciones, pero con un trabajo más profundo y sanador: aquí no se representa el problema, se lee y se libera directamente en el campo. Por eso, en muchos casos, no hacen falta procesos interminables ni sesiones constantes. Cuando el campo se ordena, hay cambios tangibles alrededor.
El grupo está formado por 8 a 10 personas, seleccionadas previamente mediante una entrevista individual. No se crean grupos aleatorios: se configuran círculos de resonancia, donde cada participante tiene un sentido dentro del campo. Esto garantiza seguridad psicológica, coherencia y un entorno protegido.