Mi verdadera transformación comenzó en el corazón de Egipto. Fue entre la vibración de la Gran Pirámide y el silencio de la Esfinge donde recibí la activación y la información que hoy canalizo. Ese despertar en la tierra de Akenatón marcó un antes y un después: pasé de la escucha intuitiva a la maestría energética.
Para aterrizar ese caudal de información, me especialicé en técnicas de vanguardia de Estados Unidos y Rusia, enfocadas en la eficiencia radical. Mi propósito es claro: facilitarte el camino para que no necesites terapias eternas.